La mayoría de las piezas utilizadas son de zamak. El zamak es un material hipoalergénico cuyo nombre proviene de la combinación de las iniciales: zinc (z) / aluminio (a) / magnesio (m) / cobre (k).

La bisutería puede durar mucho tiempo si los cuidados son los adecuados: evitar el contacto con el agua o sustancias que contengan productos químicos para evitar que las piezas puedan ponerse opacas, aparezcan manchas o se oxiden.

El baño de plata de las piezas de zamak también puede oscurecerse por la exposición a la luz, distintos ph de la piel o la falta de uso. Se aconseja su limpieza con un paño de tela o con limpia plata de baja abrasión.

La forma de conservación de los hilos de cuero es mediante la aplicación de crema hidratante sin perfume y de los abalorios con un paño húmedo.

Los broches deben abrirse y cerrarse con cuidado y evitar que los cierres magnéticos entren en contacto con el agua, ya que pueden oxidarse y dejar de hacer contacto.

Se aconseja conservar las piezas en una bolsa de plástico o caja para evitar el contacto con el aire y la luz.